Líneas de trabajo
Nuestro mandato es claro: buscar la justicia económica para transformar la vida de millones de personas. Creemos que la justicia económica va más allá de la distribución de recursos: se trata de garantizar que todas las personas, especialmente las más vulneradas, tengan acceso a las mismas oportunidades. Esto implica construir colectivamente mecanismos de redistribución de la riqueza que permitan el acceso a trabajo digno, ingresos suficientes, una gestión democrática de los bienes comunes (agua, suelo, subsuelo y aire), una redistribución del trabajo de cuidados, para vivir con seguridad y bienestar.
Para lograr la justicia económica, desarrollamos cuatro líneas de trabajo que abordan las causas estructurales de la desigualdad. Solo mediante un enfoque integral podemos romper el ciclo de exclusión que afecta a millones de personas, para que todas puedan participar plenamente en la vida económica y social del país.
Justicia Laboral
- Abogamos por un trabajo digno para todas, con condiciones laborales justas, salarios adecuados y el respeto a los derechos de las personas trabajadoras.
Justicia de Género
- Promovemos el reconocimiento y la valoración del trabajo de cuidados, históricamente descargado en las mujeres y sistemáticamente invisibilizado. El trabajo de cuidados sostiene la vida y, como tal, debe ser reconocido y asumido corresponsablemente entre empresas, familias y estado.
Justicia Fiscal
- Queremos un sistema fiscal que redistribuya los recursos de manera equitativa, garantizando que las personas y comunidades reciban lo que necesitan para prosperar. Esto implica una fiscalidad progresiva que asegure que los más ricos contribuyan al bienestar común.
Justicia Climática
- Impulsamos políticas que enfrenten la crisis climática considerando que ésta afecta de manera desproporcionada a las comunidades más pobres y que menos contaminan. Justicia climática implica proteger a quienes más sufren las consecuencias de los desastres sin haberlos causado, y promover un modelo económico sostenible y respetuoso con el medio ambiente.
A través de estas líneas de trabajo, buscamos construir un sistema económico que permita a todas las personas vivir con dignidad, acceder a sus derechos fundamentales y tener las oportunidades necesarias para desarrollarse.
Nuestras líneas de trabajo a fondo
En qué creemos y cómo lo hacemos
Justicia Laboral
Los derechos laborales son fundamentales para garantizar una vida digna. En Oxfam México trabajamos para asegurar que todas las personas, especialmente las más vulneradas, tengan acceso a empleos dignos, seguros y bien remunerados.
En México, millones de personas enfrentan condiciones laborales precarias, falta de seguridad social y salarios injustos. Además, la informalidad y la explotación laboral limitan el acceso a derechos básicos como la salud, la educación y la igualdad de oportunidades.
Oxfam México promueve cambios que garanticen la justicia laboral. Trabajamos en la implementación de normativas que protejan a las personas, apoyamos a las organizaciones que buscan mejorar sus condiciones laborales e involucramos a las empresas para que respeten los derechos humanos de sus trabajadoras.
A través de nuestras investigaciones, propuestas y campañas, buscamos incidir en la legislación y prácticas laborales, mejorando las condiciones de trabajadores en sectores precarizados como el agrícola, el textil y el de aplicaciones digitales, entre otros.
Justicia de Género
Aunque el trabajo de cuidados es esencial para la sobrevida de nuestra sociedad es injustamente invisibilizado. Oxfam México promueve políticas que valoren y redistribuyan el trabajo de cuidados.
El trabajo de cuidados es fundamental para la vida y el principal sostén de la economía, pero a menudo no es remunerado ya que ni siquiera es reconocido como tal. En México, este trabajo, mayormente realizado por mujeres, está desprotegido y no hay por tanto un sistema corresponsable para su redistribución.
En Oxfam México impulsamos la implementación de un sistema de cuidados, que incluya el trabajo de los cuidados comunitarios y que ponga al centro a las personas cuidadoras como sujetas de derechos para las cuales deben instalarse la infraestructura y los servicios que las liberen de la sobrecarga que las mantiene en un ciclo de pobreza de ingreso y pobreza de tiempo y les impide su libre desarrollo.
Estos esfuerzos no solo buscan el reconocimiento de las mujeres que lo llevan a cabo, sino aportar a la construcción de una sociedad donde los cuidados sean una decisión y no una imposición cultural. Actuando en conjunto, el Estado, las familias, el mercado y las organizaciones podemos crear un futuro más justo.
Justicia Fiscal
La justicia fiscal es clave para reducir las desigualdades y garantizar que los recursos lleguen a quienes más los necesitan. Oxfam México trabaja para lograr un sistema fiscal progresivo, que beneficie a todas las personas y no sólo a los milmillonarios.
Un sistema fiscal progresivo permitiría la inversión pública y la infraestructura social necesarias para una democracia plena en México. Debemos avanzar hacia un pacto social incluyente y no sólo entre las élites económicas y políticas.
Oxfam México lucha por una reforma fiscal que asegure una mayor progresividad en los impuestos, elimine los privilegios fiscales de unos pocos y garantice que los recursos se destinen a servicios públicos de calidad para todas.
Sensibilizar a la sociedad y a los legisladores sobre la necesidad de una reforma fiscal más justa es uno de nuestros principales objetivos. Solo así podrán impulsarse propuestas para una mayor redistribución de la riqueza y los recursos.
Justicia Climática
La justicia climática no solo consiste en proteger el medio ambiente, sino también en garantizar que las personas más vulneradas tengan acceso a los recursos y la infraestructura necesarios para adaptarse al cambio climático. Oxfam México promueve políticas que combinan justicia social y ambiental.
La crisis climática afecta de manera desproporcionada a las comunidades más pobres, intensificando problemas como la inseguridad alimentaria, la falta de acceso a agua potable y la destrucción de sus medios de vida. La falta de políticas públicas efectivas empeora esta situación.
Desde Oxfam México impulsamos la protección de los derechos de las comunidades afectadas por la crisis climática, el desarrollo de un modelo económico sostenible y la implementación de políticas públicas que reduzcan los riesgos de desastres y emergencias.
La crisis climática es resultado de decisiones políticas y económicas que deben ser parte del debate público en México. Solo así podrán impulsarse políticas públicas de adaptación y mitigación para las personas y comunidades.
